Laguna Negra es el sueño de una familia de pioneros regionales enamorados del chocolate.
 

 

Desde ese lugar de ensueño que es Ushuaia, en Tierra del Fuego, Fernando J. Elicabe desarrolló junto a su familia, una marca mágica y emblemática, creando hace más de 25 años La fábrica de chocolates artesanales más austral del mundo.

 

El nombre que elegimos para la marca, hizo honor a su origen, ya que la Laguna Negra se encuentra dentro del Parque Nacional Ushuaia y recibe este nombre por un manto de turba que hay en su fondo, el cual le otorga ese color característico. Los chocolates de Laguna Negra no tardaron en hacerse conocidos gracias a su sabor inigualable, convirtiéndose en los favoritos de los turistas que llegaban desde todo el mundo y también, como es lógico, en los preferidos por los habitantes de la ciudad. Gracias a la calidad de nuestros productos, la empresa mantuvo un crecimiento continuo desde su nacimiento, convirtiéndose en el referente absoluto del Chocolate Artesanal en la Patagonia, sumando locales en El Calafate y Puerto Madryn. Puesto que la marca no cesó de crecer, se proyectó de la Patagonia hacia el resto del país. La notable mejora de su imagen, de sus servicios y el esfuerzo constante por generar productos que correspondan a las preferencias de los consumidores, posibilitó sostener el crecimiento y además de los locales representativos de la Patagonia, Laguna Negra cuenta con presencia en Colón, Buenos Aires y San Juan. Habiendo cumplido ya un cuarto de siglo, el objetivo de la empresa se centra en resaltar y compartir “el espíritu patagónico” y seguir reforzando la excelente relación que mantiene con los consumidores y así, lograr que la experiencia Laguna Negra vaya mucho más allá del simple hecho de compartir con nosotros, el mejor chocolate artesanal.